Desarrollan soluciones basadas en Identidad Auto-Soberana o Self-Sovereign Identity para mayor seguridad y privacidad.
El futuro de la identidad digital no es tener más documentos digitales. Es tener credenciales verificables, interoperables y bajo el control del ciudadano.
En Extrimian construyen la infraestructura para que administraciones locales e instituciones puedan emitir credenciales digitales compatibles con estándares globales.
La identidad digital no es una única credencial, sino el conjunto de credenciales verificables que describen y respaldan quién es una persona.
Cada credencial representa una afirmación realizada por un tercero de confianza. Un gobierno puede afirmar el nombre, la fecha de nacimiento o la nacionalidad. Una universidad puede certificar un título académico. Un banco puede acreditar la titularidad de una cuenta. Un empleador puede validar una relación laboral. Un colegio profesional puede confirmar una matrícula vigente.
Ninguna de estas credenciales, por sí sola, define completamente la identidad de una persona. Es la combinación de todas ellas la que construye una representación mucho más rica, precisa y confiable.
El verdadero diferencial de este modelo radica en el ecosistema. Cuantos más actores confiables participen emitiendo credenciales verificables, mayor será la cantidad de evidencia disponible para respaldar la identidad de un individuo. La confianza deja de depender de un único emisor central y pasa a construirse a partir de múltiples fuentes independientes que reconocen distintos atributos de la misma persona.
En este paradigma, la identidad digital se parece más a una reputación verificable que a un documento. Cada nueva credencial emitida por un tercero confiable incrementa la cantidad de evidencia sobre la persona y fortalece la confianza que otros pueden depositar en ella.
Por eso, el valor de una identidad digital no está únicamente en poseer una credencial gubernamental, sino en contar con un portafolio de credenciales verificables emitidas por organizaciones reconocidas. Cuanta más evidencia verificable exista sobre una persona, mayor será la capacidad de demostrar quién es, qué sabe, qué puede hacer y qué derechos posee, preservando al mismo tiempo el control y la privacidad sobre esa información.
¿Qué significa esto?
🏛️ Un gobierno puede emitir certificados oficiales.
🎓 Una universidad puede emitir títulos y microcredenciales.
🧪 Un laboratorio puede entregar resultados verificables.
👔 Un colegio profesional puede acreditar matrículas y competencias.
Todo en una misma arquitectura.
Basados en:
🔹 Open Badges 3.0
🔹 W3C Verifiable Credentials
🔹 DID (Identidad Descentralizada)
🔹 Wallets interoperables
🔹 Selective Disclosure para proteger la privacidad
El ciudadano vuelve a estar en el centro: recibe sus credenciales, decide cuándo compartirlas y demuestra únicamente lo necesario.
No se trata de digitalizar trámites.
Se trata de crear una nueva capa de confianza para el Estado y la sociedad.
🚀 El futuro será interoperable. Y se construye con estándares abiertos.
La confianza digital, la seguridad y la transparencia son la base de una transformación profunda del Estado y sus servicios.
Caso real en Argentina: Un paciente que espera un corazón solo tiene horas de margen. Cada autorización y consentimiento en esa ventana debe ser correcto y confiable desde la primera vez.

